Mientras Galicia experimenta un descenso general en el número de desempleados, la provincia de Ourense destaca negativamente con un incremento del 0,16%, sumando 22 parados más y elevando la cifra total a 14.194. Esta situación contrasta con la favorable climatología primaveral que acompañó la Semana Santa, impulsando el turismo y la economía local.
Las infraestructuras también son foco de debate. El Partido Popular de Ourense denunció la falta de fechas por parte de Adif para licitar obras cruciales en las zonas de Ramón Puga y Tarascón, lo que podría retrasar los proyectos hasta 2027. Además, diputados populares exigen explicaciones por las demoras en el Corredor Atlántico ferroviario, cuya finalización no se prevé antes de 2030. Por su parte, la Xunta de Galicia adjudicó 2,6 millones de euros para el acondicionamiento del viaducto de la AG-53 sobre el río Barbantiño.
La oposición critica al gobierno local por la falta de soluciones de conciliación familiar durante la Semana Santa y la escasa difusión de los programas.
En el ámbito deportivo, la jornada fue agridulce para los equipos ourensanos. El Club Ourense Baloncesto, el Arenteiro y el Ourense CF sufrieron derrotas, con el Ourense CF entrando en zona de descenso. En contraste, la Unión Deportiva Ourense logró una victoria que la consolida en puestos de promoción de ascenso. Paralelamente, los bomberos provinciales iniciaron una huelga indefinida, alegando incumplimientos por parte de la Diputación.
A pesar de los desafíos, la provincia goza de una notable afluencia turística, especialmente durante la Semana Santa, gracias al buen tiempo y a una variada oferta cultural y natural. El Concello de Toén, por ejemplo, organizará su primera Festa do Maior el sábado 25 de abril, un evento que busca homenajear a los mayores de 65 años y unir a las ocho parroquias del municipio.




