La Fiesta de los Maios de Ourense se celebró con éxito, manteniendo viva una de las tradiciones más arraigadas de la cultura gallega. A pesar de las inclemencias meteorológicas, que trajeron lluvia durante toda la jornada, la ciudadanía salió a la calle para disfrutar de esta emblemática celebración que da la bienvenida a la primavera.
Desde las primeras horas de la mañana, el casco histórico de la ciudad se llenó de estructuras artesanales, conocidas como maios, elaboradas con musgo y flores silvestres. Estas creaciones, junto con la música tradicional gallega y las coplas satíricas, fueron las protagonistas de una jornada en la que el ingenio y la participación popular destacaron por encima de todo.
El arraigo de esta celebración de Interés Turístico de Galicia está por encima de cualquier inclemencia meteorológica.
Niños y adultos entonaron sus coplas, que, con humor y agudeza, hicieron un repaso crítico de la actualidad. La capacidad de los ourensanos para desafiar la lluvia y mantener viva esta fiesta demuestra el profundo valor cultural y social que posee la Fiesta de los Maios en la región.




