La directora general de Planificación y Ordenación Forestal, Luisa Piñeiro, visitó el municipio ourensano para supervisar el progreso de estas intervenciones. El objetivo principal es restaurar la cubierta arbórea, lo que contribuirá a fomentar la biodiversidad y a proteger el suelo de la erosión.
En esta zona, la administración autonómica está invirtiendo cerca de 300.000 euros. Los fondos se destinan a mejoras en infraestructuras viarias, en la red de drenaje y en labores de restauración hidrológica, además de actuaciones para la mejora de hábitats. Estas acciones buscan mitigar el deterioro causado por el virulento incendio del verano pasado y facilitar futuros trabajos en el área.
En el ámbito de la restauración hidrológica, se están aplicando diversas medidas para estabilizar el suelo, mejorar la infiltración del agua y reducir la llegada de sedimentos a los cursos fluviales. En las zonas donde no fue necesario aplicar mulching, se optó por realizar desbroces manuales para optimizar los resultados.




