El conjunto ourensano, a pesar de las bajas y contratiempos físicos, se impuso al ya descendido Lealtad en un partido donde el fútbol de calidad fue protagonista. La superioridad de los locales se manifestó desde los primeros compases, dejando el encuentro encarrilado en los tres primeros minutos con dos goles.
El inicio del partido fue demoledor para los de Borja Fernández. Con una presión alta y un juego combinativo preciso, Migui abrió el marcador en menos de un minuto. Casi sin tiempo para reaccionar, Manu Núñez amplió la ventaja a 2-0 con un remate a placer. A pesar de la clara superioridad, el equipo no bajó su ritmo, generando más ocasiones en los primeros quince minutos.
Tres minutos de gran fútbol le bastaron al equipo de Borja Fernández para sentenciar al Lealtad.
Con el paso de los minutos, el Lealtad consiguió tener algo más de presencia en ataque. En una acción aislada, un penalti cometido por Samu Pardo fue transformado por Jaime, reduciendo distancias a 2-1. Sin embargo, este gol no afectó a los ourensanos, que recuperaron el control del balón y, tras otra jugada por la banda izquierda, Simón Luca asistió de nuevo a Manu Núñez para que este anotara su segundo tanto y sentenciara el choque en el último minuto de la primera mitad.
La segunda parte transcurrió con total control del equipo de Borja Fernández, que aprovechó para realizar cambios y dar descanso a sus jugadores, pensando en el final de temporada. La entrada de canteranos como Roi Currás y el debut de Iago demostraron la apuesta del club por la base. El equipo mantuvo su nivel y no pasó apuros para sumar tres puntos que los dejan muy cerca del merecido play-off de ascenso, a falta de dos jornadas. La afición ya planea un masivo desplazamiento a Carballo para el próximo partido contra el Bergantiños.




