El conjunto dirigido por Borja Fernández demostró resiliencia y capacidad de adaptación durante el encuentro, superando los contratiempos típicos de cualquier equipo e imponiéndose con un estilo de juego que combina intensidad y concentración. A pesar de una primera media hora de dominio del rival, la defensa local, liderada por un seguro Rielo, supo mantener la portería a cero.
El momento decisivo llegó en el minuto 39 cuando, tras una jugada de Parrilla y un centro magistral de Samu Pardo, Santi de Prado remató de cabeza para batir al portero visitante Adrián López, marcando el 1-0 que podría ser histórico para el club.
En la segunda mitad, la UD Ourense tuvo momentos de mayor control, aunque Rielo volvió a ser protagonista con una intervención clave ante Vique. El equipo local tuvo ocasiones para ampliar la ventaja, con oportunidades de Rufo y Youssef, pero la falta de acierto en el último pase impidió sentenciar el partido. A pesar de ello, la capacidad del equipo para competir de tú a tú confiere confianza para la vuelta.
El ambiente en O Couto, con cerca de 5.000 espectadores, fue un factor clave, descrito por el técnico como 'una dosis de gasolina más para unos gladiadores'. La afición rojilla vivió con intensidad cada jugada, soñando con el regreso a la tercera categoría del fútbol español.




