La casa de subastas Ansorena sacará a puja estas valiosas piezas arqueológicas con un precio de salida de 195.000 euros. Ante esta situación, diversos expertos y figuras del ámbito cultural han expresado su preocupación y la necesidad de que las administraciones ejerzan su derecho de tanteo para que estas piezas pasen a formar parte del patrimonio público.
“"Sería muy importante que esas piezas ingresaran, según el método que sea el más adecuado y que la administración contemple, en la colección del museo."
Un exdirector del Museo Arqueológico de Ourense durante 14 años, quien conoce la historia de estas piezas, señaló que se cree que fueron encontradas entre Ribadavia y Carballiño. Destacó la importancia de que estas piezas se integren en la colección del museo para enriquecer la comprensión del mundo castreño, aunque reconoció que la decisión final recae en la Xunta de Galicia y el Ministerio de Cultura.
Otro arqueólogo, responsable de excavaciones en San Cibrao de Lás, compartió esta visión, subrayando el "valor cultural muy importante para la provincia de Ourense" que poseen las piezas, más allá de su precio económico. Ambos expertos coinciden en que la adquisición de estas joyas depende de la "voluntad política" de las autoridades.
“"Cuando los queremos ver, tenemos que coger un billete de avión para ir a Londres o a Nueva York."
Los arqueólogos lamentan la escasez de oro castreño en la colección ourensana, mencionando que muchas piezas significativas se encuentran en museos internacionales como el British Museum. Esta situación se debe, en parte, a que antes de la Ley del Patrimonio Histórico Español de 1985, los descubridores podían quedarse con las piezas encontradas. La falta de sensibilidad de los propietarios actuales para mantener el patrimonio en su lugar de origen es un problema recurrente, según los expertos.




