El Jardín del Posío, un espacio emblemático para los ourensanos desde mediados del siglo XIX, ha perdido su oportunidad de formar parte de la Red de Jardines Históricos de Europa tras una reciente reforma ejecutada por el Concello de Ourense. La actuación, con una inversión de unos 3 millones de euros, ha transformado lo que era un jardín con identidad, historia y valor botánico en un parque convencional, alterando su diseño original y degradando su valor botánico.
A pesar de que desde el Concello se presentan las actuaciones como una mejora, que incluye la renovación de pavimentos, juegos, sustitución de piedra por "suelo natural" (zahorra), nuevas plantaciones y rehabilitación de elementos patrimoniales, un análisis más crítico revela contradicciones. La existencia de una base de hormigón bajo la zahorra genera dudas sobre la permeabilidad real del suelo, su capacidad de infiltración de agua y la "respiración" de las raíces, pudiendo convertir el terreno en una superficie más cercana a una losa dura.
La intervención también tiene implicaciones climáticas, ya que la tierra compactada aumenta la temperatura superficial, reduce el enfriamiento natural por la menor evaporación y dificulta el desarrollo radicular de la vegetación. Elementos como una futura cafetería o vallados de hormigón podrían incrementar el efecto de "isla de calor". La sustitución de 25 árboles, algunos ya enfermos o secos, por nuevas plantaciones de pequeño diámetro, significa que la sombra real tardará décadas en llegar, perjudicando la experiencia de una generación entera.
Además, la reforma ha afectado a elementos tradicionales como bancos y zócalos del paseo de las palmeras, la disposición de los rosales y la restauración de elementos históricos, rompiendo con la identidad original del espacio. Mientras Galicia cuenta con nueve jardines en la Red Europea de Jardines Históricos, el Posío ha perdido su potencial para unirse a esta lista. El 5 de junio de 2026, Día Mundial del Medio Ambiente, marca una amarga reflexión para Ourense: la transformación del Posío no ha sido una restauración, sino una ruptura con su esencia única.




