La actuación de Carlos Pereira, quien ya había visitado el Liceo en anteriores ocasiones con obras como Diario de un loco de Gogol y Edipo en Hiroshima de Candoni, congregó a un numeroso público. Su interpretación de la compleja obra chejoviana fue ampliamente aplaudida, demostrando su veteranía y calidad artística.
Este evento se enmarcó dentro de las iniciativas del Liceo Recreo para revitalizar sus actividades culturales, ofreciendo un espacio para diversas manifestaciones artísticas. La capacidad de Pereira para captar el interés del auditorio desde el inicio de su actuación consolidó un éxito más en su trayectoria dedicada a este tipo de representaciones.
Además de este hito cultural, el año 1976 también fue significativo para Ourense por la exposición de óleos de Luciano Cárcamo Uranga en el Museo Arqueológico Provincial. La muestra, que estuvo abierta hasta el 20 de abril, presentó una treintena de cuadros divididos en paisajes gallegos, bodegones y temas florales, recibiendo una gran acogida por parte del público y la crítica.
Otro acontecimiento relevante de aquel año fue la visita de Víctor Moro, director general de Pesca, a Ourense para asistir a los funerales de Ramón Otero Pedrayo. Durante su estancia, Moro defendió el plan marisquero de Galicia, asegurando que no había fracasado y que abría un futuro prometedor para el sector.




