La mesa de contratación del Concello de Ourense ha confirmado la propuesta de adjudicación de la concesión del bus urbano a la unión temporal de empresas (UTE) compuesta por la ourensana Gavilanes y la catalana Sagalés. Esta decisión llega un año y medio después del inicio del concurso, que busca regularizar un servicio que lleva diez años operando con el contrato caducado.
El contrato, que tendrá una vigencia de 2026 a 2031, asciende a un total de 39.250.187,78 euros, incluyendo el IVA, resultado de la suma de las seis anualidades estipuladas. El coste por kilómetro se fijó en 0,70 euros con impuestos. Este procedimiento no ha estado exento de controversia, ya que el interventor municipal advirtió sobre una posible “desigualdad de trato” en el informe técnico que favoreció a la UTE, señalando que se premiaban criterios subjetivos no incluidos en los pliegos.
“"El informe técnico que aupó a la UTE adolecía de una “desigualdad de trato”, en el que se premiaban criterios subjetivos que ni siquiera figuraban en los pliegos."
La adjudicación está ahora pendiente de la aprobación de la junta de gobierno local. No obstante, existe la posibilidad de que otras empresas competidoras, como Avanza, presenten impugnaciones, lo que podría retrasar o complicar la formalización del contrato.
Paralelamente, el transporte metropolitano en la provincia continúa su desarrollo. El presidente de la Diputación indicó que el Concello ya propuso las líneas y paradas específicas para el plan piloto que conectará la ciudad con municipios limítrofes. Subrayó que el servicio metropolitano está diseñado para integrarse sin necesidad de empezar de cero, independientemente del resultado de la adjudicación del bus urbano.




