El calor extremo en Ourense pone en riesgo a los trabajadores

Las altas temperaturas obligan a muchos profesionales a rebajar las medidas de seguridad, generando peligros para la salud.

Imagen genérica de la mano de un trabajador de la construcción sosteniendo un casco, con un sol brillante y brumoso al fondo.
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Imagen genérica de la mano de un trabajador de la construcción sosteniendo un casco, con un sol brillante y brumoso al fondo.

Las altas temperaturas en Ourense, que alcanzan casi los 40 grados, se convierten en un peligro para cientos de trabajadores que desarrollan su actividad profesional bajo el sol.

Las jornadas laborales bajo el sol de Ourense, con termómetros que rozan los 40 grados, se convierten en un auténtico desafío para miles de trabajadores. Oficios que requieren un alto esfuerzo físico se vuelven especialmente peligrosos, incrementando el riesgo de sufrir golpes de calor, deshidratación o problemas en la piel.
A pesar de las condiciones extremas, muchos operarios continúan con su labor en las horas de mayor calor. Ayer mismo, trabajadores desmontaban escenarios de fiestas de la ciudad después de las 13:00 horas, y otros continuaban con las obras de remodelación en la carretera de Reza, donde el calor del asfalto agrava la situación.
Esta situación lleva a que, en muchas ocasiones, no se sigan las medidas de seguridad adecuadas. El uso de cascos y otro equipamiento se hace insoportable con las altas temperaturas. "Hay un hombre con migrañas, que vengan 'ellos' a poner el casco, se creen que se nos va a caer un piano o algo", manifestó un capataz de obra.
Los brigadistas de incendios, operarios de desbroce y jardinería, agricultores, ganaderos, empleados de limpieza, técnicos de mantenimiento y repartidores son otros de los colectivos más expuestos. Los jardineros y desbrozadores buscan pausas más largas y sombras, mientras que los repartidores de comida en bicicleta se enfrentan a un doble esfuerzo.
Los socorristas cuentan con un protocolo específico que incluye protección solar, gorras, sombrillas, sillas y recomendaciones de hidratación y duchas frías.
Ante esta problemática, el sindicato CC.OO. ha lanzado una campaña de prevención bajo el lema "Fronte ao sol: sombra, auga fría e xornada reducida". Subrayan que adaptar el trabajo al cambio climático es una obligación legal y ética, especialmente en los sectores de la construcción, jardinería y recogida de residuos.
El sindicato recuerda que la normativa exige a las empresas adaptar la jornada o suspender trabajos de riesgo cuando hay alertas naranjas o rojas. Los trabajadores tienen derecho a agua potable, exámenes médicos por radiación UV, descansos a la sombra y equipos de protección gratuitos. CC.OO. advierte que pasará a la acción e interpondrá denuncias ante la Inspección de Trabajo ante cualquier incumplimiento.