El alcalde de Ourense somete las cuentas a una cuestión de confianza tras el rechazo inicial

El regidor de Democracia Ourensana busca el apoyo del PSOE para aprobar los presupuestos municipales de 2026 tras una tensa sesión plenaria.

Imagen genérica de un ayuntamiento gallego de piedra con balcón y barandillas de hierro, luz solar de la tarde.
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Imagen genérica de un ayuntamiento gallego de piedra con balcón y barandillas de hierro, luz solar de la tarde.

El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha convocado un nuevo pleno para este viernes con el objetivo de someter las cuentas municipales a una cuestión de confianza, después de que el proyecto presupuestario fuera rechazado por la mayoría de la oposición.

Tras el fracaso de la primera votación de los presupuestos municipales para 2026, el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha tomado la decisión de convocar un nuevo pleno para este mismo viernes. El objetivo es someter las cuentas a una cuestión de confianza, una vía que se abre después de que el proyecto fuera rechazado por toda la oposición en una tensa sesión celebrada a primera hora de la mañana.
El proyecto presupuestario sufrió un revés inicial al contar con el rechazo en bloque de toda la oposición, lo que impidió su aprobación. Sin embargo, el desarrollo del pleno puso de manifiesto una profunda división en la estrategia de los grupos opositores a la hora de frenar las cuentas del ejecutivo local.
Durante el debate, el BNG, con cuatro concejales, y el PP, con siete, solicitaron formalmente la retirada del expediente presupuestario por carecer del informe preceptivo de Intervención. Sin embargo, la sorpresa saltó cuando los cuatro concejales presentes del PSOE votaron junto a los diez representantes de Democracia Ourensana en contra de retirar el documento, permitiendo que la sesión continuase.
La concejala socialista María Fernández justificó la postura de su partido afirmando que la negativa al expediente no cambia, independientemente de la incorporación del informe de Intervención. No obstante, insistió en que sin ese dictamen técnico el documento no es de aplicación para el municipio. Esta votación conjunta encendió los ánimos de populares y nacionalistas, que acusaron abiertamente a los socialistas de "ventilar" un asunto tan relevante y de dar "carta blanca" al regidor.
La portavoz local del PP, Ana Méndez, recriminó la actitud del PSOE por liquidar un documento de tanta trascendencia para la ciudad con "tres simples frases de palabra", preguntándose cómo lo explicarían a sus votantes. Por su parte, el portavoz del BNG, Luís Seara, subrayó que su petición de retirar las cuentas para completarlas solo supondría un retraso de quince días, lamentando que el Concello haga las cosas mal y pretenda sacar adelante una propuesta sin saber si está ajustada a derecho.
El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, contraatacó calificando a la portavoz popular, Ana Méndez, de "hipócrita y falsa". Reveló que existía un acuerdo previo entre Democracia Ourensana y el PP para celebrar la sesión plenaria el pasado lunes, pero acusó a la dirigente popular de "escaquearse" en ese momento alegando la falta de informes para evitar votar la urgencia del procedimiento. El regidor aseguró que este cambio de postura de los populares se debe a presiones y llamadas políticas externas a la corporación local.