Esta decisión, publicada el viernes 10 de abril, representa un nuevo golpe para el sector marisquero de la comarca de Ortegal. El área afectada, identificada como GAL-02/03-1 (excluyendo el estuario del río Baleo), pasa de ser una zona B estable a una zona C estable, lo que implica restricciones significativas en la comercialización del marisco.
La presencia de E. coli en los controles efectuados en las distintas zonas de producción determinó la necesidad de modificar la clasificación.
Como consecuencia de esta reclasificación, todo el producto extraído de esta zona, que abarca desde Punta Estaca de Bares hasta Cabo Ortegal, deberá ser trasladado inicialmente a bateas de reinstalación en la ría de Ferrol. Allí, el marisco pasará por un proceso para reducir su carga microbiológica antes de ser enviado a una depuradora para su limpieza final.
La normativa vigente establece que solo el marisco procedente de zonas clasificadas como A puede ser vendido directamente en las lonjas, sin necesidad de tratamientos adicionales. Esta medida subraya la importancia de los controles sanitarios para garantizar la seguridad alimentaria y la calidad de los productos del mar.




