Los hechos ocurrieron poco antes de las 23:00 horas del jueves, cuando el Centro de Seguridad de Adif alertó al 112 Galicia sobre la situación. Tres trenes con diferentes destinos y procedencias se vieron obligados a detener su marcha debido a la presencia de una persona en un espacio no autorizado de la vía.
Por motivos de seguridad, el personal de Adif procedió al corte inmediato del suministro de energía, lo que resultó en la interrupción del tráfico ferroviario. Esta medida afectó a numerosos pasajeros, algunos de los cuales permanecieron en el interior de los convoyes, mientras que otros abandonaron los vagones en las estaciones cercanas a la espera de que se resolviera la incidencia.
La intervención conjunta de agentes de la Policía Nacional y psicólogos del Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias (GIPCE) fue fundamental. Mediante una acción coordinada, lograron que la persona abandonara el lugar para recibir asistencia sanitaria. Un menor con síntomas de fatiga también fue atendido por un equipo de Urxencias Sanitarias de Galicia-061 tras la solicitud de su familia.
Una vez resuelta la situación en la vía, se inició el transbordo de los pasajeros afectados, que se completó alrededor de las 03:00 horas de la madrugada, restableciendo finalmente la circulación ferroviaria.




