El monarca, que llegó a la localidad pontevedresa el pasado miércoles, afrontó la prueba deportiva a bordo del Bribón. Esta embarcación sustituyó a la Cristina, que hasta ahora había sido el medio de transporte elegido por el emérito para seguir de cerca la competición.
La salida hacia la ría de Pontevedra se produjo alrededor de las 12:30 horas. Desde el muelle, una docena de seguidores saludaron al Rey emérito, quien les correspondió con un gesto desde la embarcación.
Nueva jornada de mar para Juan Carlos I en su tercera visita a Sanxenxo en lo que va de año.




