El documento, presentado por el conselleiro mayor del Consello de Contas, Juan Carlos Aladro, al presidente del Parlamento de Galicia, Miguel Ángel Santalices, detalla que 17 ayuntamientos y una mancomunidad se encuentran en una situación financiera “comprometida”. Estas entidades registran cifras negativas tanto en el remanente de tesorería como en el ahorro neto del ejercicio, lo que podría comprometer la sostenibilidad de sus gastos corrientes.
Entre los municipios afectados figuran A Cañiza, A Pobra de Trives, Boborás, Calvos de Randín, Cambados, Catoira, Cuntis, Guntín, Malpica de Bergantiños, Meira, Pol, Ribadeo, Salceda de Caselas, Trabada, Vilasantar, Viveiro y Xunqueira de Ambía, además de la Mancomunidade da Comarca de O Carballiño.
“"La incapacidad de los ingresos del ejercicio para atender los gastos pone de manifiesto la inestabilidad presupuestaria."
El informe también subraya que el endeudamiento financiero por habitante en Galicia se sitúa en 191 euros, lo que lo convierte en el más bajo en comparación con otras comunidades autónomas. Sin embargo, la fiscalización también revela que solo el 26% de las entidades que remitieron la cuenta general aprueban su presupuesto en el plazo establecido, lo que desvirtúa la función del presupuesto como herramienta de debate y gestión.
Además, un total de 22 entidades locales, el 6% del total, no habían presentado su cuenta general en la fecha de cierre del informe, el 5 de marzo de 2026. Entre ellas se encuentran ayuntamientos como Ourense, Cambre, Culleredo, Narón, Verín y Rois, así como dos entidades locales menores y catorce mancomunidades. También persisten retrasos significativos en la presentación de cuentas de ejercicios anteriores, con 12 cuentas pendientes de 2023, 10 de 2022 y 11 de 2021.




