La figura de Rosa Crujeiras, originaria de Ribeira, marca un hito al ser la primera mujer en asumir el rectorado de una universidad gallega. Este logro, alcanzado en abril, abre camino para una universidad más feminista, una aspiración que ella misma define como la de una "hija de la enseñanza pública".
En una entrevista, Crujeiras rememora su infancia en Ribeira, donde la ternura le evoca a su abuela preparando pan de maíz en el horno de piedra. Su vocación matemática se consolidó durante el bachillerato, decidiendo entonces dedicarse a la docencia de esta materia.
Sobre la percepción de las matemáticas como materia temida, la rectora subraya la necesidad de "romper con la idea de que no saber matemáticas es aceptable" y de acercar su presencia cotidiana, ya que "están en todas partes".
Respecto a la presencia de la mujer en la ciencia, Crujeiras considera que "la relación de las niñas y la ciencia aún necesita mejorar", calificándose a sí misma como "trabajadora, terca, curiosa, enérgica".
Entre sus referentes gallegos menciona al intelectual Víctor Freixanes, la cantante Uxía y la científica María José Alonso. En cuanto a viajes pendientes, cita la India y China, y admite que no tiene tareas domésticas que no soporte, encontrando satisfacción en el trabajo bien hecho.
Su viaje vital estuvo marcado por la intensidad y "muchas ganas de hacer cosas" al asumir el rectorado. Acompañada ahora por la rectora electa de la Universidad de Vigo, Carmen García, Crujeiras afirma que "los techos de cristal se están rompiendo", pero recalca la importancia de que "no se vuelvan a cerrar".
No duda en afirmar que "¡Claro!" que se ha sentido discriminada por ser mujer en alguna ocasión. Además, considera que "los días de sol y calor están sobrevalorados" y que su reto pendiente es aprender a tocar la viola.
La rectora también se refiere a libros que la marcaron, como El lector de Bernhard Schlink, y películas que vio repetidamente, como Tenet de Christopher Nolan. Finalmente, ante la pregunta sobre su preferencia, declara sin dudar: "Por supuesto, café."




