Una original propuesta de acción urbana invita a la ciudadanía a detenerse, observar y fotografiar lugares clave de la villa, fomentando nuevas lecturas del territorio a través de dispositivos simbólicos.
Los marcos dorados, situados en espacios como la Praza de Rafael Dieste, el Campo de Abaixo y el puerto de Rianxo, conectan a través de códigos QR, creando un recorrido interactivo por la villa.
La iniciativa también incluye la recogida de relatos y recuerdos de los vecinos, con el objetivo de incorporar sus experiencias y memorias a la construcción del relato de la villa.
Este proyecto, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura y del Concello de Rianxo, trabaja con la juventud como agente activo en la interpretación y transformación simbólica del territorio.
A través de la arquitectura, el urbanismo participativo y el arte, Rianxo se convierte en un espacio para mirar de nuevo, construyendo una nueva cartografía afectiva de la villa.




