Los hechos ocurrieron el pasado 26 de marzo de 2022. El ahora condenado increpó a una camarera a la salida de un bar. Cuando otro cliente intentó mediar para evitar la confrontación, recibió un fuerte puñetazo en la cara que lo derribó al suelo.
Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió diversas contusiones y la pérdida de un incisivo superior. El tribunal consideró acreditada la autoría del delito por parte del investigado tras valorar las pruebas presentadas.
La sentencia no es firme, ya que puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).




