El municipio destaca por su situación geográfica, donde el monte, el río y el mar conviven en proximidad, convirtiéndolo en un lugar idóneo para explorar con calma. Su fuerte identidad propia se encuentra en cada rincón y ruta.
Uno de los recorridos más notables es la ruta Albán-Tremuzo, de 14 kilómetros. Este camino incluye la playa de Broña y asciende hasta el monte Tremuzo, el punto más elevado del municipio, desde donde se divisa una espectacular panorámica de la ría.
Otro espacio de interés es el paseo fluvial del Tins, un itinerario de unos tres kilómetros que discurre por las márgenes del río cerca de su desembocadura. Este recorrido acerca al visitante a un entorno de vegetación de ribera y el sonido del agua.
En el litoral, O Freixo es un referente por su tradición marinera. Desde este puerto parte el velero histórico Joaquín Vieta, cuyas travesías por la ría permiten conocer el patrimonio marítimo local.
La visita se puede completar en Ponte Nafonso, un lugar que ofrece una de las imágenes más características de la zona.




