La decisión, anunciada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, forma parte de un proceso de desconcentración de organismos públicos. Lugo competía con otras siete ciudades: Toledo, Granada, Zaragoza, Murcia, Barcelona, León y Oviedo.
La ministra de Sanidad, Mónica García, celebró la elección de Zaragoza a través de una publicación en X, afirmando que se basó en "criterios objetivos y concurrentes".
“"Desprecio"
No obstante, el Gobierno local de Lugo lamentó el "desprecio" del Gobierno central al dejar fuera la candidatura gallega, que, según argumentan, cumplía con méritos objetivos, capacidad técnica y un amplio respaldo institucional. Desde el consistorio creen que la elección de la capital aragonesa respondió a "criterios políticos".
La decepción también se manifestó en Granada y León, que calificaron la decisión de "injusticia". El alcalde de Oviedo, Alfredo Canteli, atribuyó la elección de Zaragoza a la "inacción del Gobierno regional" de Asturias.
La Región de Murcia, aunque felicitó a Zaragoza y ofreció su colaboración, reivindicó la calidad de su propia candidatura, destacando su "capacidad científica, docente, investigadora y logística".
Por su parte, el presidente de Aragón, Jorge Azcón, calificó de "histórica" la elección de Zaragoza, previendo que supondrá "un antes y un después" para la sanidad aragonesa y española.




