Durante la sesión, el secretario general del PSdeG cuestionó la ética del gobierno, acusando de aprovechar el fallecimiento de tres concejales para acceder a la alcaldía de Lugo. Instó al presidente de la Xunta a definir su modelo ético de gobierno, subrayando que al Partido Popular no le salen las cuentas en la ciudad, donde, según él, gobiernan buenos gestores y personas decentes.
“"Hoy la ética no forma parte de su forma de gobernar. Aprovechar el fallecimiento de tres ediles en menos de un año para acceder a la alcaldía, ¿le parece un comportamiento ético?"
El líder socialista insistió en la pregunta sobre la moralidad de avalar una moción de censura, retando al presidente a elegir entre la inmoralidad o la decencia. Por su parte, el presidente de la Xunta culpó al secretario general del PSdeG de iniciar la inestabilidad en Lugo al incluir en su lista para las autonómicas a la entonces alcaldesa de la capital lucense.
El presidente de la Xunta reprochó que las "desgraciadas muertes" no pueden servir para justificar la bondad del alcalde, recordando también una moción impulsada por el PSOE en Noia que arrebató la alcaldía al PP. Argumentó que si una acción similar es aceptable para los socialistas, también debería serlo para otros partidos sin ser objeto de críticas.
Además, la líder de la oposición centró su pregunta en el plan de control de las bajas anunciado por el titular del ejecutivo autonómico. Expuso el coste anual de la corrupción y las horas extra no remuneradas, lamentando que la medida estrella de la Xunta sea "perseguir por tierra, mar y aire a los trabajadores de baja". El presidente de la Xunta reiteró que las bajas son un problema ante el que la administración autonómica debe actuar, ya que se están perdiendo miles de horas de trabajo.




