El presunto acuerdo entre la portavoz de la oposición y una concejala que pasó a ser no adscrita para presentar una moción de censura y hacerse con el gobierno de Lugo parece estar cerrado. Se espera que las trece firmas necesarias se registren esta misma semana, según fuentes cercanas a la situación.
Mientras las partes implicadas en la iniciativa y el partido de la oposición se mantienen en silencio, los grupos del ejecutivo local y otras formaciones políticas, junto con exdirigentes, manifiestan públicamente su rechazo frontal a esta operación.
“"Pocas cosas hay de mayor bajeza en la vida (también en la política) que ser un tránsfuga o mercadear con tránsfugas. Y más indigno aún si se consiguió ese transfuguismo tras la muerte de varias personas. El problema es que las encuestas dan que el PP no va a alcanzar la alcaldía el año que viene."
La concejala no adscrita accedió a la corporación en octubre debido a la marcha de la alcaldesa al Parlamento y al fallecimiento de otros miembros, lo que hizo correr la lista. Su integración nunca fue efectiva y se fue desmarcando progresivamente, mientras su sintonía con el partido de la oposición se hacía más visible. En marzo, dejó al ejecutivo en minoría.
El partido socialista municipal también reaccionó en las redes sociales, recordando a la portavoz de la oposición las negociaciones para mociones de censura en otros municipios y una sesión del Parlamento gallego, donde ocupa un cargo relevante. También se hizo alusión a episodios pasados que derivaron en investigaciones judiciales. Frente a esto, el partido socialista destacó logros del gobierno, como la intermodal, los 8,7 millones de euros de la UE para la zona norte y la unión de los parques del Miño y del Rato.
Diversas personalidades y organizaciones, incluyendo un exalcalde y un exlíder de una formación local, expresaron su visión negativa sobre el recurso a una moción de censura. De materializarse, la situación se repetiría 35 años después, rememorando un episodio similar en el que el voto de un socialista facilitó la elección de un popular. La tensión es máxima en la corporación, con gestos que reflejan la polarización actual.




