Los hechos ocurrieron de madrugada, cuando un vecino alertó de la presencia de varias personas en una vivienda deshabitada. Al llegar al lugar, los agentes de la Policía Local, junto con una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía, comprobaron que la puerta de la vivienda tenía el candado fracturado, aunque estaba asegurada con una cadena.
Al llamar a la puerta, dos mujeres abrieron, acompañadas de tres menores de diez, seis y dos años. Las mujeres reconocieron que acababan de entrar en la casa porque "no disponían de un lugar donde pernoctar".
“"No disponíamos de un lugar donde pernoctar"
Tras dialogar con los agentes, las dos mujeres y los tres niños abandonaron el inmueble voluntariamente y sin oponer resistencia. Aunque en un primer momento se gestionó su posible alojamiento en el albergue municipal, finalmente comunicaron a los policías que ya habían encontrado una alternativa para pasar la noche.
La madre de los menores indicó que los niños no estaban escolarizados debido a que todavía estaban pendientes de trámites de documentación entre Portugal y España. Esta situación ha sido puesta en conocimiento de los Servicios Sociales para que realicen el seguimiento oportuno.
Finalmente, los agentes contactaron con la propietaria del inmueble para informarle de lo sucedido y para que procediera a asegurar de nuevo el acceso a la casa, que quedó provisionalmente sellado con bridas y cinta policial.




