La corona de luz de Lugo: el eclipse total ilumina la Muralla entre aplausos

Cientos de personas se congregaron en la Muralla para presenciar el fenómeno astronómico, que dejó imágenes mágicas y momentos de emoción colectiva.

Imagen genérica de murallas antiguas bajo un cielo con fenómenos astronómicos.
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Imagen genérica de murallas antiguas bajo un cielo con fenómenos astronómicos.

La ciudad de Lugo vivió este miércoles una jornada astronómica única con el eclipse total de Sol, que atrajo a cientos de personas a la Muralla para ser testigos de un espectáculo que dejó imágenes mágicas y momentos de emoción.

La Muralla de Lugo, el monumento más simbólico de la ciudad, se convirtió en un mirador privilegiado para observar el eclipse total de Sol. Cientos de personas se congregaron en la estructura para contemplar cómo, alrededor de las ocho y media de la tarde, una corona de luz se alzó en el cielo mientras la oscuridad casi total y una brisa aumentaban la sensación de llegada de la noche.
En el momento culminante del eclipse, cuando la Luna cubrió por completo el Sol, se escucharon fuertes aplausos y gritos de emoción. "¡Qué preciosidad!, ¡Maravilloso, aplaudid, que nunca más volveremos a ver uno igual!", exclamaba una mujer visiblemente entusiasmada ante la magnitud del fenómeno.
Durante los dos minutos de totalidad, la luz adquirió una tonalidad azulada casi mágica. Muchos espectadores aprovecharon este instante para retirar sus gafas de protección y observar directamente el eclipse en su máximo esplendor, conscientes de que era el momento seguro para hacerlo.
Aunque el fenómeno fue breve, dejó una profunda impresión. "¡Fue guapitísimo, pero fue muy poco!", comentó un niño al regreso de los primeros rayos de sol. El personal encargado de repartir gafas e información sobre el eclipse también se encargó de guiar a los asistentes, avisando de los momentos seguros para la observación directa y de detalles como el "anillo de diamantes", según explicaba María Amboage, una de las coordinadoras.
Visitantes de diversas procedencias, como Miguel, Iris y Guille, que vinieron desde Santiago de Compostela y Vigo, compartieron su satisfacción. "Tiñamos expectativas moi altas, pero pagou a pena. Hai unha completa diferencia entre ver o eclipse case total e velo parcial", señaló Miguel, destacando el valor de desplazarse hasta Lugo para vivir el evento en su totalidad.
Estos visitantes también destacaron la creación de un "pequeño senso de comunidade" en la Muralla, donde los más entendidos compartían conocimientos con el resto, creando un ambiente "lindo en todos os sentidos". También se reconoció el "valor de saúde pública" del evento por la indicación constante de cómo mirar al cielo de forma segura.
El eclipse atrajo también a turistas internacionales. Un grupo de personas de Colombia, incluyendo a Paula, Nicolás, Ana, Juan David, Jeimy, Rafael y Jaime, se desplazaron desde ciudades como Bogotá, Caquetá o Leiva. Algunos residentes y otros visitantes, todos coincidieron en elegir la Muralla como el mejor lugar para presenciar el espectáculo, incluso habiendo preparado el material desde una visita previa a la playa.
Desde Ourense, Marina y Concha llegaron en una excursión organizada de casi 40 personas, que también aprovechó para comer y tomar algo en la ciudad antes del evento. Vecinas de Lugo como Ángela, Alicia y Sara también prefirieron reunirse en la Muralla, a pesar de poder verlo desde sus casas, pues consideraban que "este eclipse é un evento canónico, é máis especial velo dende a muralla, con vistas á catedral".
El fotógrafo Alfredo Delgado también se sumó a la cita, desplegando su equipo en la Muralla para inmortalizar el eclipse total, una experiencia que calificó como la primera vez que podía contemplar y fotografiar el fenómeno en su máximo esplendor, a pesar de su experiencia con otros fenómenos astronómicos.
La seguridad fue un aspecto clave. Se repartieron más de 10.000 gafas de protección gratuitas, superando las previsiones iniciales y requiriendo aportaciones adicionales del Concello. Además, se establecieron planes de emergencia en los puntos de observación habilitados, restringiendo el aforo en la Muralla y contando con la colaboración de Bomberos, Policía y Protección Civil, según destacó Agustín Gallego, concejal de Turismo y Museos.