La Audiencia Provincial de Madrid se ha visto obligada a suspender el proceso judicial hasta el próximo 23 de abril. La decisión se tomó después de que Francisco M.S., uno de los dos acusados por el incidente en la M-30 que resultó en la muerte del médico lucense Juan A.L., no se presentara por segunda jornada consecutiva, siendo declarado en busca y captura.
Tanto Francisco M.S. como Rafael M.F. se enfrentan a penas de hasta 15 años de cárcel. Los hechos se remontan al 25 de julio de 2021, cuando ambos participaron en una carrera ilegal en los túneles de la M-30, alcanzando velocidades superiores a los 170 kilómetros por hora. Durante esta competición, impactaron contra el vehículo en el que viajaba el facultativo de Lugo, quien falleció a consecuencia del siniestro.
“"Tuvo tiempo de desaparecer sin llamar la atención, al contar con un calendario propicio para la espantada."
El abogado de la acusación particular, Mario Argüelles, que representa a los padres de la víctima, expresó sus sospechas sobre una posible fuga. Según Argüelles, el acusado pudo haber aprovechado un "calendario propicio para la espantada" para eludir la justicia. El letrado también advirtió sobre los riesgos de juzgar a los dos acusados por separado, ya que podría generar "dos sentencias y una posibilidad grande de contradicciones entre ellas".
Francisco M.S. está imputado por conducción temeraria con consciente desprecio por la vida ajena, en concurso con homicidio y lesiones. Por su parte, Rafael M.F. afronta cargos por conducción bajo la influencia de drogas, conducción temeraria, homicidio, lesiones a otro conductor herido y un delito contra la seguridad vial por conducir sin permiso tras la pérdida de puntos.
Las cámaras de seguridad de la M-30 registraron velocidades de hasta 176 kilómetros por hora en un tramo limitado a 70. Sin embargo, las defensas cuestionan la validez de estas pruebas, argumentando que los cálculos se basaron en imágenes y no en radares homologados.




