Los representantes del ejecutivo local de Lugo, pertenecientes a los partidos socialista y nacionalista, rechazaron las acusaciones de parálisis administrativa por parte de la oposición. Aseguran que los proyectos en curso avanzan sin contratiempos y expresaron su preocupación por la continuidad de estas iniciativas si la moción de censura prospera.
Una portavoz socialista destacó que la administración municipal opera con eficiencia, citando un período medio de pago a proveedores de 3,5 días como prueba. Subrayó que los presupuestos recientemente aprobados contemplan todas las acciones de gobierno para el año en curso, pero su ejecución futura dependerá de las decisiones del Partido Popular si este asume el control del ayuntamiento.
Por su parte, el representante nacionalista manifestó su inquietud por el destino de proyectos considerados "muy interesantes" para la ciudad. Entre ellos, mencionó la adquisición de un inmueble en el Carril das Flores, la creación de nuevas rotondas para sustituir semáforos, la construcción de aparcamientos en la zona de los conservatorios y la mejora de la seguridad en el entorno del colegio Illa Verde.
“"Hay una serie de proyectos que no sabemos cómo pueden quedar."
La portavoz socialista calificó la moción de censura como un acto de "patrimonialismo institucional" y "corrupción política o ética", criticando la estrategia del Partido Popular para "normalizar" un proceso que considera ilógico. Hizo referencia a declaraciones del presidente de la Xunta sobre una tránsfuga, indicando que se le está ofreciendo una plaza pública "como si las plazas fueran del señor Rueda".
“"Se trata de una tránsfuga a la que le están ofreciendo una plaza pública."
Ambos portavoces coincidieron en que existe una "indignación muy grande" en la sociedad lucense, que trasciende las afiliaciones políticas y llega incluso a votantes del Partido Popular. Como prueba de ello, mencionaron una manifestación reciente que, según los cálculos de los nacionalistas basados en herramientas de inteligencia artificial, congregó a más de 5.000 personas.
Sobre una denuncia sindical contra los presupuestos, la portavoz socialista la atribuyó a un "criterio de oportunidad" de un sindicato para "meter más ruido". Negó que se vulnerara el derecho de negociación, explicando que existen mesas de trabajo y que los presupuestos incluyen una partida de 800.000 euros para la carrera profesional, cuya cuantía final dependerá de la negociación.
De cara al futuro, el representante nacionalista ironizó con la posibilidad de que, si el Partido Popular gobierna, la Xunta "hinche esto de dinero para intentar lavar la campaña" de la candidata popular. Por su parte, la portavoz socialista instó a la Xunta a invertir en Lugo todo lo que debe, independientemente de quién esté en el gobierno local, ya que "será bueno para los vecinos y vecinas de Lugo".




