La polémica surgió el 1 de mayo, cuando el alcalde expresó públicamente su opinión de que esta celebración no incluye a los empleados públicos. Esta afirmación ha sido recibida con sorpresa y críticas por parte de diversos sectores de la sociedad ourensana.
Muchos ciudadanos y colectivos recuerdan que la nómina de los funcionarios también proviene de los fondos públicos, y que el propio regidor es, en cierto modo, el "funcionario jefe" del Concello. Su postura parece ignorar la contribución de todos los trabajadores del sector público.
“"Parece olvidar que su generosa nómina también sale de la hucha común y él no es más que el 'funcionario jefe' del Concello y especialista en cobrar de las arcas públicas."
Además, las declaraciones del alcalde se extendieron a otros colectivos profesionales, indicando que "médicos, bomberos o policías" tampoco serían "trabajadores de primera" en el contexto de esta celebración, lo que añadió más leña al fuego de la discusión.




