El gobierno local de Lugo salió al paso de las críticas del BNG sobre una obra de reparación de una pista en Muxa, asegurando que la actuación responde a la necesidad de solucionar un problema de seguridad que afecta al transporte escolar. El ejecutivo calificó las acusaciones nacionalistas de "carecer de cualquier fundamento" y de ser un intento de "generar una polémica artificial" alrededor de una intervención "plenamente justificada".
El BNG había denunciado que el gobierno local invertiría casi la mitad del presupuesto propio para asfaltados en la zona rural en actuaciones que "benefician directamente los accesos a la vivienda de la concejala de Rural", Flor Rubinos. Frente a esto, el gobierno replicó que la concejala reside "a varios kilómetros" del lugar, por lo que la acusación es "falsa".
El Concello lamentó que el BNG recurra a "mentiras" para cuestionar actuaciones necesarias que, según el gobierno, dejaron sin atender cuando los nacionalistas estaban en el poder. La intervención en el camino que conecta la N-640 con Pedreda y en el de la iglesia de Santa María de Muxa es descrita como la "respuesta a una demanda real" para "resolver un problema que el anterior gobierno dejó sin atender".
El ejecutivo hizo referencia a un escrito presentado el pasado 22 de febrero por la empresa concesionaria del transporte escolar. En dicho documento, la empresa advertía del "mal estado de la pista" y expresaba su "preocupación por los riesgos existentes para la prestación del servicio, solicitando una actuación urgente" del Concello, petición que no se produjo en su momento.
Además, el gobierno local insistió en que "las obras municipales no se ejecutan en función de dónde resida ningún concejal, sino atendiendo a las necesidades de la ciudadanía y a los informes y peticiones que recibe el Concello". La empresa concesionaria, Autocares Mourenza, señaló en su escrito que el estado de la vía era "muy deficiente, presentando muchos baches y muy profundos y suponiendo un riesgo para la seguridad vial y para los vehículos".
El Concello acusó al BNG de "dejar sin atender durante años las reclamaciones de los vecinos".




