El caballo del Arde Lucus: del surrealismo al meme

La polémica escultura encargada por el anterior gobierno de Lugo se convierte en objeto de bromas y memes en las redes sociales.

Imagen de una escultura surrealista de un caballo rampante con un legionario romano encima, en el contexto del Arde Lucus.
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Imagen de una escultura surrealista de un caballo rampante con un legionario romano encima, en el contexto del Arde Lucus.

La peculiar escultura de un caballo encargada para el Arde Lucus de Lugo, que ha generado controversia y ha quedado sin responsable, se ha convertido en un fenómeno viral en redes sociales, protagonizando memes y bromas entre los ciudadanos.

La situación en torno a la escultura de un caballo, que debía simbolizar el XXV Arde Lucus y cuyo encargo por el anterior gobierno de Lugo nadie asume ahora, ha terminado en un tono de mofa, con la ciudadanía compartiendo chistes y montajes digitales.
Una de las imágenes más difundidas muestra al anterior concejal del Arde Lucus, Jorge Bustos, vestido de legionario y montado sobre el caballo diseñado por el escultor José Ortiz. Bustos comentó divertido que no sabe quién creó el montaje original, pero que sus amigos se lo enviaron por redes y le pareció muy gracioso. Decidió incluso imprimir copias para repartirlas por el Concello, afirmando que "hay que saber reírse, tomarse cosas como estas con humor".
El meme ha evolucionado gracias a la inteligencia artificial, pasando de representar al Aquiles de Lugo a Viriato y, finalmente, a Pijus Magníficus, completando su viaje por el terreno del escarnio.
La historia del caballo del Arde Lucus podría ser perfectamente un gag de la película La vida de Brian, la parodia de los Monty Python sobre Jesucristo. Esa película popularizó el nombre de Pijus Magníficus, que uno de sus personajes usaba para hacer reír a la guardia de legionarios, junto a la referencia a su mujer, Incontinencia Suma.
Al autor de la pieza, destinada a la Praza de Santo Domingo como símbolo de unión entre las culturas romana y castrexa a través del caballo, un animal esencial para ambas, la situación no debe hacerle ninguna gracia. Tras el descontrol del encargo, la solución está pendiente de una reunión entre el escultor José Ortiz y la alcaldesa, Elena Candia, de la que aún no hay decisión oficial comunicada.
En este punto, solo falta que aparezca una pintada con la frase "Ortiz ite domum" repetida cien veces.