La diputada nacionalista Olalla Rodil calificó la medida de "gravísima", afirmando que "trata a las trabajadoras y los trabajadores de este país como vagos y maleantes" y que, además, "acusa al personal sanitario de cometer fraude".
“"Trata a las trabajadoras y los trabajadores de este país como vagos y maleantes."
Rodil sostiene que el plan de Rueda está "basado en una mentira", ya que considera "absolutamente falso" que Galicia lidere las bajas laborales en España. Según los datos de la asociación de mutuas AMAT, la comunidad se sitúa como "la segunda comunidad autónoma que menos bajas registra".
Para el BNG, el problema fundamental reside en el "colapso de la sanidad pública", que provoca largas demoras para pruebas, consultas con especialistas o atención primaria. La diputada puso como ejemplo las esperas de más de cinco meses para un TAC en Lugo.
La situación de la salud mental es especialmente preocupante en la provincia de Lugo, donde "solo tenemos 3 psicólogas y psicólogos clínicos de atención primaria para una población de más de 300.000 personas", lamentó Rodil.
“"Solo tenemos 3 psicólogos clínicos de atención primaria para toda la provincia de Lugo."
El BNG rechaza que el control de las bajas pase a manos de las mutuas, cuyo interés es "ponerte otra vez en tu puesto de trabajo". La formación nacionalista propone reforzar la sanidad pública con un plan de recursos humanos actualizado, que incluya nuevas categorías profesionales como psicólogos clínicos, fisioterapeutas y nutricionistas, para aliviar la carga de los médicos de cabecera y garantizar una atención integral.




