El incidente tuvo lugar el 6 de septiembre de 2021 en la carretera LU-530, a la altura de la localidad de Castroverde. Según el relato de la Fiscalía, el acusado se bajó de su vehículo tras un altercado de tráfico y se dirigió a la furgoneta del otro implicado.
En ese momento, el agresor golpeó el espejo retrovisor exterior izquierdo de la furgoneta, arrancándolo y provocando un rasguño en la aleta. Posteriormente, introdujo su mano por la ventanilla abierta del vehículo y le propinó un fuerte puñetazo en la boca a la víctima, causándole la pérdida de dos dientes y varias contusiones.
A consecuencia de la agresión, el afectado sufrió varias contusiones y perdió dos dientes.
Inicialmente, el Ministerio Público solicitaba cuatro años de prisión por un delito de lesiones con resultado de deformidad y otro de daños, además de una multa. La acusación particular elevaba la petición a cinco años de cárcel y una indemnización mayor.
Finalmente, las partes llegaron a un acuerdo de conformidad. El acusado aceptó una pena de dos años de prisión, una multa de 600 euros y una indemnización de 3.307 euros para la víctima. También deberá compensar al Sergas por los gastos de asistencia médica. Se reconocieron las atenuantes de reparación del daño y alteración psíquica, ya que el acusado ya había consignado 2.500 euros para una posible indemnización.




