La Vía Mariana Luso Galaica, itinerario de cerca de 400 kilómetros que conecta Braga (Portugal) con los santuarios marianos de la antigua Gallaecia hasta Muxía, continúa su desarrollo con el objetivo de afianzarse como una ruta de peregrinación singular. En su última asamblea general, celebrada en Moraña, la asociación promotora analizó los avances del último año y definió las nuevas líneas de trabajo.
Entre los principales objetivos para esta nueva etapa destacan la ampliación de la red de delegados territoriales, el refuerzo de la señalización, la mejora de las acogidas y el desarrollo de una experiencia más completa y auténtica para los peregrinos. La entidad destaca que la "gran fortaleza de la Vía Mariana reside en su red humana de delegados", una estructura de voluntariado que ofrece apoyo directo al caminante y comparte conocimientos del territorio.
Este factor humano, añaden, "se ha convertido en una de las señas de identidad del proyecto" y es clave tanto en la atención a peregrinos individuales como en la organización de grandes grupos. Iniciativas como el grupo Mulleres Rurais O Menhir, con entre 80 y 120 participantes, ya completaron la primera fase del recorrido entre Moraña y Muxía, y prevé retomar el camino este otoño desde Braga. También avanza el Club Vía Láctea, con unas 40 personas, que llegará a Muxía en diciembre.
Para obtener la Mariana, diploma acreditativo final, es necesario completar los cerca de 400 kilómetros de la ruta, que se puede realizar por etapas sin límite temporal. El punto kilométrico cero se encuentra en Turismo de Sameiro (Braga), mientras que el diploma se recoge en la Oficina Municipal de Turismo de Muxía. La asociación también anunció la incorporación de nuevos socios colaboradores y agradeció "la labor de todas las personas implicadas en las acogidas".
La Asociación Vía Mariana también agradeció el respaldo de los concellos implicados en la ruta, que colaboran en la limpieza, mantenimiento y mejora de los caminos. Destaca la instalación de nuevos paneles informativos turísticos, basados en un modelo oficial y homogéneo, que ya se han colocado en municipios como Muxía y A Lama, permitiendo a cada municipio promocionar sus recursos patrimoniales y naturales.




