La batalla política en Ferrolterra se centró este viernes en las inversiones industriales y militares. El PSOE local salió al paso de las críticas del BNG y del Partido Popular, defendiendo los proyectos del Ejecutivo de Pedro Sánchez y tildando de "incoherentes" y "hipócritas" las posiciones nacionalistas.
La diputada en el Congreso Obdulia Taboadela denunció la "inconsistencia" del PP y la "incoherencia" del BNG, criticando que los nacionalistas pidan la cancelación de proyectos de defensa mientras presentan iniciativas para Navantia que el Estado ya está ejecutando. Taboadela defendió la compatibilidad del gasto militar con el bienestar social.
El secretario general socialista, Anxo Mato, calificó la estrategia del BNG como un "ejercicio de equilibrismo político indecente". Les afeó que se opongan a la eólica marina y voten en contra de presupuestos de defensa mientras reclaman carga de trabajo para los astilleros. "Pedir que se mantenga la construcción de las fragatas F-110 y por otra parte exigir que se reduzcan esas inversiones es una hipocresía absoluta", sentenció.
Mato cifró en más de 10.000 millones de euros las partidas activadas por el Estado en la zona, destacando el nuevo buque BAN, los accesos ferroviarios al puerto, la transformación de As Pías y la futura fábrica de vehículos eléctricos de la china SAIC en Ferrol.
Los dirigentes socialistas también cargaron contra el PP, dirigiendo sus ataques hacia el vicesecretario de Organización nacional, Miguel Tellado. Taboadela le reprochó la defensa de Navantia cuando su partido, según ella, solo dejó "desinversión, desempleo y falta de oportunidades" en la comarca.
Respecto al acuerdo de saneamiento entre los ayuntamientos de Ferrol y Narón, Anxo Mato calificó el anuncio de "esperpéntico". Ironizó con que se llame "hito histórico" a un pacto forzado por una sentencia judicial y recordó que fue el PSOE quien impulsó el proceso para recuperar más de 5 millones de euros cobrados de más a los ciudadanos de Ferrol. Mato criticó el aumento del 40% en el precio del agua por el gobierno popular y exigió que Emafesa sea una empresa 100% pública.




