El plan industrial, que se encuentra pendiente de las autorizaciones administrativas y portuarias necesarias, tiene como objetivo la producción de vehículos y la gestión logística. La previsión es que las obras comiencen en 2027, con la meta de que la fábrica esté operativa en 2028.
La estructura laboral prevista incluye la creación de 1.000 empleos directos y otros 1.000 indirectos en Ferrol, sumados a los 300 puestos de trabajo que se localizarán en el centro industrial de As Pontes. La planta tendrá capacidad para producir hasta 120.000 vehículos anuales cuando se completen sus dos fases de ejecución.
Además de la producción, el proyecto busca convertir el puerto exterior de Ferrol, en Caneliñas, en un nodo estratégico para la distribución de automóviles hacia el mercado europeo. La Xunta de Galicia trabaja para fomentar la implantación de empresas auxiliares en espacios como el polígono de Mandiá.
Esta iniciativa supone una vía para la diversificación económica de la comarca, afectada por el cierre de la central térmica de As Pontes e históricamente vinculada al sector naval.




