El buque, que partió el 26 de enero, formó parte del Componente Marítimo de la Fuerza de Reacción Aliada (ARF) de la OTAN, participando en el ejercicio Steadfast Dart 2026. Este despliegue subraya el compromiso de España con la seguridad y defensa colectiva en el marco de la Alianza Atlántica.
Tras una escala en Copenhague, la fragata se integró en el grupo aeronaval francés, liderado por el portaaviones Charles de Gaulle. Su misión principal fue reforzar la defensa y disuasión en el flanco sur, especialmente después del incidente de un dron iraní en una base militar británica en Chipre, demostrando la capacidad de respuesta de la OTAN ante amenazas emergentes.
Además, la Cristóbal Colón participó en la actividad de vigilancia reforzada de la OTAN, Neptune Strike 26-1. Esta operación se centró en la armonización de equipos de planificación multinacionales bajo el mando directo del Mando de Estructura de Fuerzas de la OTAN, mejorando la interoperabilidad y la eficacia de las fuerzas aliadas.




