El naronés Gus Piñón (nacido en 1985 en Narón) ha decidido dar un paso al lado y dejar sus funciones como entrenador y jugador del Rugby Ferrol. Tras casi dos décadas defendiendo los colores del equipo de la ciudad naval, Piñón explicó que la decisión fue fruto de una profunda reflexión, especialmente después de no poder luchar por el ascenso esta temporada. A pesar de su retirada, su vínculo con el club arlequinado sigue siendo fuerte, asegurando que estará disponible para cualquier necesidad futura.
La adaptación a esta nueva etapa está siendo progresiva para Piñón, quien reconoce el impacto de tantos años dedicados al rugby. Destaca la oportunidad de disfrutar más de sus hijas, un aspecto positivo de esta transición. Su decisión de dejar el puesto de entrenador ya estaba prevista, consciente de que los ciclos de los técnicos en equipos con poca rotación de jugadores suelen ser cortos, estimando un máximo de dos o tres años. La imposibilidad de alcanzar los playoffs en esta última temporada fue el detonante final para su salida.
“"Fue un sentimiento amargo, porque me hubiese encantado despedirme en casa, en A Malata. Por desgracia, llevamos un año sin campo."
La ausencia de un campo propio para jugar en A Malata fue un factor determinante y una fuente de amargura para Piñón, quien lamenta no poder despedirse en su hogar deportivo. Esta situación, que ya habían vivido en División de Honor B, afectó significativamente la preparación de los partidos y el ánimo de los jugadores, especialmente durante un invierno con condiciones climáticas adversas que dificultaron los entrenamientos y provocaron numerosas lesiones.
A pesar de todo, Gus Piñón subraya la imposibilidad de desconectarse totalmente del rugby, ya que gran parte de su vida social y personal está ligada a este deporte. Aunque ha rechazado ofertas de otros clubes por ahora, no descarta volver a jugar o entrenar en el futuro, siempre con el Ferrol como primera opción. Su paso de jugador a entrenador-jugador fue una necesidad del momento, asumiendo el rol de líder gracias a la confianza del presidente Cristóbal Dobarro y a su experiencia previa en el cuerpo técnico.
Piñón recuerda con especial cariño la primera Liga de Galicia ganada por el club y la experiencia en la División de Honor B durante el año de la pandemia. Considera que el Rugby Ferrol tiene un gran potencial de crecimiento, destacando la necesidad de ser más competitivos en el equipo sénior para atraer a la juventud y mostrar el rugby como un deporte accesible y menos lesivo. Agradece las muestras de cariño recibidas tras el anuncio de su retirada, especialmente las de fuera de su círculo más cercano.




