Este rincón de las Rías Altas ha convertido al marrajo, una especie de tiburón de aguas frías, en uno de sus principales atractivos culinarios. La preparación conocida como 'marrajo al estilo Cedeira' es una receta transmitida de generación en generación, que aprovecha la carne rosada y firme de este escualo, rica en proteínas y omega-3. La tradición pesquera de la localidad se remonta a siglos atrás, cuando la captura de este pez era habitual en sus aguas.
Los restaurantes de Cedeira son reconocidos por ofrecer el mejor marrajo, preparado con un sofrito de verduras autóctonas que resulta en un guiso meloso y contundente. La pesca sigue siendo la principal actividad económica del municipio, con una flota activa en el Cantábrico que garantiza la frescura del producto en la lonja local.
Más allá de su oferta gastronómica, Cedeira ofrece paisajes naturales de gran belleza. Los acantilados de Vixía de Herbeira, con 620 metros de altura, son los más altos de Europa continental y forman parte del Parque Natural Fragas do Eume. Desde sus miradores, las vistas sobre el océano Atlántico son vertiginosas.
Otra de las singularidades es la playa de Teixidelo, con una arena negra de origen no volcánico, única en el mundo. Su tonalidad se debe a la erosión de rocas ricas en minerales como la magnetita y el granate. Esta pequeña cala, de difícil acceso, ofrece una belleza salvaje y un contraste natural irrepetible.
El patrimonio marítimo de Cedeira incluye faros como el de Punta Candieira y el de Cabo Ortegal, que marcan enclaves geográficos de gran interés y ofrecen panorámicas espectaculares de la costa. La villa también cuenta con otras playas como Villarrube y A Magdalena, además de rutas de senderismo por la Sierra de A Capelada.




