El primer hidroducto de hidrógeno verde de Galicia unirá As Pontes y Mugardos

La infraestructura de 36 km, con una inversión de 8,6 millones, facilitará la producción de metanol verde.

Imagen de una gran tubería de acero industrial en un paisaje gallego.
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Imagen de una gran tubería de acero industrial en un paisaje gallego.

Un ambicioso proyecto de descarbonización en Galicia culmina con la puesta en marcha de un hidroducto de más de 36 kilómetros que unirá la futura planta de hidrógeno verde de Reganosa, en As Pontes, con la de Forestal del Atlántico en Mugardos, con una inversión que roza los 8,6 millones de euros.

La Asociación Gallega del Hidrógeno ha identificado el proyecto H2Pole de Reganosa como una de las iniciativas clave para el desarrollo del llamado "nuevo oro verde" en Galicia. La compañía, participada mayoritariamente por Gadisa, planea una planta de producción de 100 megavatios (MW) en As Pontes, con una capacidad anual de 16.000 toneladas. Esta iniciativa ya cuenta con la declaración de impacto ambiental y la autorización ambiental integrada, y ahora avanza con la tramitación del hidroducto que será fundamental para la elaboración de metanol verde, su principal cliente.
La colaboración entre Reganosa y Forestal del Atlántico busca crear un "valle del hidrógeno verde" en zonas industriales estratégicas, reforzando el compromiso con la sostenibilidad y la transición energética. El metanol verde, combustible sintético obtenido de la combinación de hidrógeno verde y CO2 capturado, se presenta como una alternativa prometedora para la descarbonización del transporte marítimo.
La nueva tubería, de acero al carbono y 8 pulgadas de diámetro (unos 20,3 cm), recorrerá 36,165 kilómetros atravesando los concellos de As Pontes, A Capela, Cabanas, Fene, Mugardos y Ares. La inversión total supera los 8,6 millones de euros, destinados a la adquisición de materiales y a la construcción de la infraestructura, con un cronograma de obras previsto de tan solo siete meses.
El proyecto contempla la instalación de dos cables de telecomunicaciones para facilitar el mantenimiento y la transmisión de datos en tiempo real. La declaración de impacto ambiental señala que la zona de trazado "no destaca valores ambientales de especial interés" ni "figuras de especial protección", ya que atraviesa mayoritariamente zonas de prados, pastizales y masas forestales, sin afectar a especies amenazadas. Con las medidas preventivas propuestas, el impacto global se considera compatible con la conservación de los recursos naturales.