El establecimiento, conocido por su larga trayectoria, puso fin a su actividad después de 42 años de servicio ininterrumpido. Su responsable, que heredó el oficio familiar, dedicó la mayor parte de su vida al negocio, trabajando sin apenas descanso.
“"Después de 42 años sin vacaciones, algo haré."
La última jornada de trabajo estuvo marcada por una emotiva despedida organizada por clientes y amigos, quienes quisieron agradecer su dedicación. El carnicero expresó su agradecimiento a la clientela por la confianza y el respeto mostrado durante todos estos años.
El cierre de este puesto deja ocho espacios libres en la plaza de abastos de Chantada, que actualmente solo cuenta con tres negocios en funcionamiento, dos de ellos gestionados por la misma persona. Esta situación genera preocupación en la localidad, ya que la plaza, situada en un lugar céntrico, ha visto disminuir notablemente su actividad con el paso del tiempo.
El Ayuntamiento de Chantada, a través de su alcalde, Manuel Lorenzo Varela, manifestó su intención de revitalizar el espacio. Anunció que no se establecerá precio para los puestos disponibles y que se realizarán obras para mejorar la accesibilidad, incluyendo la instalación de un ascensor que se prevé esté listo en otoño.
“"Hay ocho puestos libres en la plaza, están a disposición de quien los quiera, y el Ayuntamiento no les va a poner precio."




