La formación nacionalista ha instado a la Xunta de Galicia a proporcionar información detallada sobre esta iniciativa, que ha generado una notable inquietud entre los residentes de la zona. Según el BNG, la planta ocuparía una superficie considerable y podría tener consecuencias significativas para la salud de la población local.
“"Existe una preocupación e inquietud de los vecinos, pues la planta ocuparía al menos cuatro hectáreas y podría tener serias afectaciones a la salud de la población."
Además, el BNG ha subrayado que la ubicación propuesta para la instalación está muy próxima a una zona declarada Bien de Interés Cultural (BIC) y a viviendas, lo que implicaría ruidos y un impacto visual considerable. La formación también ha expresado su interés en conocer la postura del gobierno autonómico sobre la viabilidad de este proyecto, especialmente ante la oposición manifiesta de los vecinos.
Las autorizaciones administrativas previas y de construcción para estas instalaciones de almacenamiento se encuentran actualmente en fase de exposición pública a través de la delegación territorial de la Xunta en Lugo. Los residentes del área ya están presentando alegaciones y organizando encuentros parroquiales para defender su territorio.




