Valga transforma antiguas minas de arcilla en espacios naturales y de ocio

Una caminata organizada por la Cámara Minera de Galicia recorrió las antiguas explotaciones de Mina Mercedes y Porto Piñeiro, hoy convertidas en lagos.

Panorámica de dos grandes lagos artificiales, antiguas canteras de arcilla, hoy regenerados con vegetación y senderos.
IA

Panorámica de dos grandes lagos artificiales, antiguas canteras de arcilla, hoy regenerados con vegetación y senderos.

El patrimonio minero de Valga fue hoy protagonista de una caminata que reunió a una veintena de personas, interesadas en la recuperación de estas antiguas explotaciones para uso público.

El pasado minero de Valga centró hoy una caminata organizada por la Cámara Oficial Minera de Galicia, a la que asistieron cerca de veinte personas. El alcalde, José María Bello Maneiro, aprovechó la ocasión para detallar los proyectos municipales que buscan poner en valor este legado y recuperar para el uso público espacios afectados por la minería.
Las antiguas explotaciones de arcilla a cielo abierto, Mina Mercedes y Porto Piñeiro, hoy convertidas en los mayores lagos artificiales de la provincia de Pontevedra, fueron los puntos centrales del recorrido. La Mina Mercedes, activa hasta los años 90, se transformó en una laguna de casi un kilómetro de paseo, con arbolado, iluminación y áreas recreativas, albergando un valioso ecosistema con sauces, alisos y diversas aves acuáticas.
La vecina laguna de Porto Piñeiro, de 5,32 hectáreas, también dedicada a la extracción de arcilla, se encuentra en proceso de regeneración para usos sociales y recreativos. El proyecto incluye una playa artificial, piscina, parque acuático y un escenario flotante, con una inversión que ya roza los tres millones de euros, dentro de un plan global de 14 millones.
El geólogo Eduardo González Clavijo guió a los asistentes, explicando la evolución de las canteras y su conversión en espacios ambientales y sociales. Detalló el contexto geológico de la zona, donde la riqueza minera se debe a la acumulación de arcillas arrastradas por las aguas de los ríos Ulla, Valga y Louro.
La extracción de arcilla en Valga se remonta a más de 2.000 años, con evidencias prerromanas. La industrialización comenzó a finales del siglo XIX y principios del XX con las "tejerías", y en 1921 la empresa Escudero y Cía construyó una factoría, seguida por el control de Novo y Sierra en 1927, marcando un "boom" con inversiones como la del cable aéreo hasta el río Ulla.
Los participantes también se desplazaron al embarcadero de Santa Cristina para conocer los restos del teleférico de 800 metros que, desde 1927, transportaba arcillas y productos acabados entre la fábrica y el río Ulla, facilitando la distribución por barco.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Concello de Valga (03/10/2026)