Los empleados, que llevan meses sin percibir sus salarios, quisieron hacer visible la delicada situación de esta empresa de derivados de la madera, que posee plantas tanto en Curtis como en Vilasantar.
Queremos traballar, non mendigar
Este fue el mensaje principal de una pancarta que encabezó la protesta, en la que participaron los trabajadores junto con el comité de empresa. La movilización contó con el apoyo de la CIG, sindicato que alertó sobre las graves consecuencias para la economía local.
La representación sindical subrayó que la mayoría de la plantilla está compuesta por vecinos de la zona, cuyo consumo habitual es fundamental para sustentar el comercio local y la economía de la comarca.
“"Muchos de los trabajadores y de las trabajadoras somos vecinos y vecinas de estos ayuntamientos. Vivimos aquí, consumimos aquí y con nuestro trabajo sustentamos el comercio local. La pérdida de estos empleos tendría consecuencias directas en toda la economía de la zona."
Los afectados advirtieron que el posible cierre de las fábricas podría obligar a muchas familias a buscar oportunidades laborales fuera de la región, lo que tendría un impacto negativo significativo en el tejido social y económico de las localidades afectadas.