Betanzos expropiará un edificio para alquiler social

El Ayuntamiento busca revitalizar el casco histórico, donde el 40% de los inmuebles presentan deficiencias, con un plan de 15 líneas de actuación.

Imagen de un edificio con signos de deterioro en el casco histórico de Betanzos.
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Imagen de un edificio con signos de deterioro en el casco histórico de Betanzos.

El Ayuntamiento de Betanzos expropia un edificio en la calle Cabildos para destinarlo a alquiler social, una medida clave en el Plan de Dinamización del Casco Histórico.

El Ayuntamiento de Betanzos proyecta obtener, mediante expropiación forzosa, un edificio situado en la calle Cabildos con el objetivo de dedicarlo a alquiler social. Esta iniciativa forma parte del Plan de Dinamización del Casco Histórico, un documento que detalla 15 líneas de actuación para revitalizar la zona monumental, afectada por el éxodo de población y el cierre de comercios.
El diagnóstico realizado en el documento, que se encuentra expuesto al público, revela una situación preocupante en el parque inmobiliario de la zona vieja brigantina. El 40,28% de los edificios presentan deficiencias: un 4,50% está en estado ruinoso, un 10,50% en mal estado y un 25,03% requiere intervención. Además, solo un 0,41% de los inmuebles se encuentra actualmente en proceso de reforma.
El plan también señala las diferencias socioeconómicas entre las edificaciones residenciales, que van desde casas señoriales a pequeñas viviendas de clase trabajadora. Establece tres áreas de acción prioritaria: calle de la Cañota, puerta de Cristo y plaza de la Constitución. Propone continuar con planes de rehabilitación, priorizando inmuebles que perjudican a los vecinos, y sumar actuaciones locales como la compra o expropiación de viviendas en mal estado.
La primera expropiación forzosa prevista afecta a un edificio de dos plantas y 102 metros cuadrados en Cabildos. El Ayuntamiento también avanza en otras expropiaciones para ampliar el parque inmobiliario local, especialmente cuando los propietarios ignoran los requerimientos de rehabilitación.
El estudio sitúa el inicio de la decadencia de la zona monumental en los años 90, con la 'huida de la población residente' y el consecuente desplazamiento del comercio. Actualmente, la zona presenta un alto índice de envejecimiento (el 29% de la población es pensionista) y los principales equipamientos son de uso religioso o institucional. La hostelería es la principal actividad privada, aunque potenciar el comercio local sigue siendo un desafío.
El Ayuntamiento ha destinado fondos europeos a actuaciones como la modernización del mercado de abastos, la creación de zonas de ocio y la instalación de nuevo mobiliario para revertir el éxodo y fijar población. Admite que el grado de exigencia del plan especial de 1992, ahora en revisión, contribuyó a la degradación del parque edificatorio al no tener en cuenta la 'iniciativa privada para que esta sea económicamente atractiva'.
El Ejecutivo municipal ultima el nuevo Plan Especial de Protección, Rehabilitación y Interior (Pepoch), que flexibilizará normas para promover la rehabilitación. El plan también prevé incentivos para la apertura de comercios, mejorar la accesibilidad de viviendas y 'digitalizar los hogares'.