La iniciativa conjunta busca dos objetivos principales: la eliminación total de los peajes en la AG-55 y la implementación de un programa de mejora del firme para corregir deficiencias y puntos de acumulación de agua. Esta medida es considerada esencial para la seguridad de las personas usuarias de la vía.
Los socialistas recuerdan que la AG-55, la primera autopista construida íntegramente en Galicia, fue inaugurada en dos fases: el tramo A Coruña-A Laracha en 1993 y la extensión hasta Carballo en 1997. Destacan que la inauguración de la segunda fase se realizó “en un acto sorpresa, de noche y con presencia policial”, con el fin de evitar la protesta de los vecinos que ya entonces reclamaban su gratuidad.
La Xunta de Galicia es la titular de esta infraestructura, cuya concesión fue otorgada a Autoestradas de Galicia por un período de 50 años, con vigencia hasta el año 2045. Los partidos promotores de la moción critican que la AG-55 quedara fuera del rescate de cuatro autopistas autonómicas aprobado en el Consello da Xunta del 10 de octubre de 2024, que supuso una inversión de 297 millones de euros.
“"No hay ahorro para la Xunta porque son los propios usuarios los que pagan directamente el coste."
Las tarifas actuales de la AG-55 varían, siendo de 2,60 euros entre Carballo y A Coruña, 1,35 euros entre Paiosaco y Carballo, 1,30 euros entre Arteixo y A Laracha, y 0,85 euros entre A Laracha y Carballo. Consideran que las bonificaciones aplicadas por la Xunta no son suficientes para compensar la “deuda histórica” con la Costa da Morte.
En cuanto a la seguridad vial, los socialistas alertan sobre el trazado de 32 kilómetros entre Carballo y A Coruña, que incluye 51 curvas, algunas de ellas consideradas peligrosas. Denuncian el mal estado del firme, con “rebacheos, tramos deteriorados y acumulación de agua en días de lluvia”, lo que incrementa el riesgo de aquaplaning y pérdida de control de los vehículos.
“"Llevamos 30 años de abuso pagando un peaje que nunca debió ponerse."




