La retirada de esta estructura, que mide más de 208 metros de largo, es una vieja demanda de la cofradía local y permitirá mejorar significativamente la oxigenación de los bancos marisqueros de la zona. El proyecto incluye también la consolidación del área próxima a la rampa del muelle mediante una escollera hormigonada.
El presupuesto destinado a estos trabajos asciende a 534.104,34 euros y se estima un plazo de ejecución de un año. La intervención se enmarca en los esfuerzos por recuperar el dominio público marítimo-terrestre y renaturalizar el entorno del puerto de Taragoña.
“"Desde el punto de vista paisajístico se trata de elementos visuales que rompen la estética del paisaje natural en la costa."
La eliminación del espigón busca restablecer el equilibrio natural de la línea de costa, favoreciendo una morfología costera más estable y natural, sin las acumulaciones o pérdidas artificiales de arena que estas construcciones pueden provocar. Esta medida contribuirá a la mejora ecológica del entorno marino y costero, ya que los espigones pueden alterar las corrientes, la oxigenación y los hábitats marinos.




