El Ayuntamiento de Poio denunció este domingo la aparición de pintadas en el parque infantil de Ánkar, situado en San Salvador. El acto vandálico afectó a la réplica de la nao Santa María, elemento central del parque, que fue inaugurado el pasado mes de enero.
Las pintadas, realizadas con spray sobre la cubierta del barco, contienen un mensaje político que cuestiona la narrativa tradicional del descubrimiento de América. Este incidente se considera un doble ataque, ya que daña el patrimonio local y confronta la postura oficial del Ayuntamiento sobre la figura de Cristóbal Colón, a la que el municipio dedica una fiesta y un museo.
América ya existía, no fue un descubrimiento fue un genocidio.
El alcalde, Ángel Moldes, criticó duramente los hechos en sus redes sociales, calificando a los autores de cobardes por actuar con nocturnidad. Subrayó que atacar un parque infantil no es el camino para defender ideas y que Poio es un ayuntamiento tranquilo y respetuoso, donde la convivencia prevalece sobre las diferencias ideológicas.
“"Los que piensan que atacar un parque infantil sirve para defender las ideas o representar a alguien se equivocan profundamente. Poio es un ayuntamiento tranquilo y respetuoso en el que la convivencia está por encima de las diferencias ideológicas. Los niños no merecen este ataque."
Agentes de la Policía Local ya han sido alertados de los daños y están buscando a los responsables, quienes, de ser identificados, deberán hacer frente a los costes de limpieza o reparación de la estructura. El parque de Ánkar, con un coste de 161.000 euros financiados con fondos provinciales, reivindica la conexión de Poio con la teoría del Colón gallego.




