Investigan a un conductor por abandonar el lugar tras atropellar a una joven en Ribadeo

La Policía Local de Ribadeo ha abierto diligencias contra el responsable de un vehículo que golpeó a una peatón y huyó sin prestar auxilio.

Imagen genérica de luces de emergencia reflejadas en el asfalto mojado.
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Imagen genérica de luces de emergencia reflejadas en el asfalto mojado.

La Policía Local de Ribadeo está investigando a un conductor por abandonar el lugar de un accidente después de atropellar a una joven con un retrovisor en un paso de peatones en la Rúa San Roque el pasado sábado.

Los agentes de la Policía Local de Ribadeo han iniciado diligencias contra el conductor de un automóvil que, en la tarde del sábado, alrededor de las ocho, atropelló a una joven. El incidente ocurrió cuando el vehículo golpeó a la peatón con su retrovisor mientras esta cruzaba un paso de peatones en la Rúa San Roque.
La víctima, que sufrió rozaduras en las rodillas y fue atendida en el centro de salud local, presentó denuncia ante la Policía Local el domingo. La investigación se centra en el abandono del lugar sin socorrer a la afectada ni facilitar sus datos. Además, los agentes valoran la posibilidad de imputarle también conducción negligente o temeraria.
La localización del responsable fue posible gracias a las cámaras de vigilancia instaladas en la zona. En una de las grabaciones, el vehículo aparecía con el retrovisor en buen estado, mientras que en otra se observaba cerrado a consecuencia del impacto. También existe un testigo presencial del atropello. La Policía Local ya contactó con el conductor, residente en la villa ribadense, para informarle de las actuaciones y lo ha convocado para que pueda ofrecer su versión de los hechos.

Abandonar el lugar de un accidente sin socorrer ni identificarse es un delito. El Código Penal establece que el conductor que lo haga habiendo personas lesionadas o fallecidas, será acusado por ese delito, que puede conllevar penas de prisión de tres a seis meses y privación del derecho a conducir entre seis meses y dos años.

Por otro lado, los agentes de la Policía Local también realizaron visitas de control a la playa de As Catedrais durante la tarde del domingo, siguiendo instrucciones del alcalde, Dani Vega. Estas visitas preventivas fueron motivadas por la alerta amarilla existente, después de que el sábado hubiera alerta naranja. Aunque estas alertas no influyen directamente en los desprendimientos de rocas, que se deben más bien al desgaste progresivo por lluvia y viento, la prudencia es siempre aconsejable. Dos trabajadores de Tragsa también estuvieron en la zona recomendando a los visitantes no bajar a la arena, ya que las mareas casi muertas de estos días, aunque no comportan gran peligro, hacen que el agua llegue a zonas normalmente secas.