Vecinos de cuatro parroquias de Ribadeo (Covelas, Cedofeita, Arante y Ove) y tres de Trabada (Sante, Vidal y Valboa) celebraron en la Ponte de Arante la tradicional romería de las Cruces. Este evento, que tiene lugar siete semanas después de Semana Santa, conmemora la victoria del pueblo gallego sobre las tropas francesas, capitaneadas por el general Fournier, ocurrida en enero de 1809, bajo la protección de Nosa Señora das Virtudes.
La romería, reconocida como de Interés Turístico de Galicia, mantiene viva la memoria histórica y la tradición, congregando cada año a cientos de personas. En esta edición estuvieron presentes el alcalde de Ribadeo, Dani Vega, y el alcalde de Trabada, Rubén García, junto a concejales y la conselleira de Medio Rural, María José Gómez.
Los actos comenzaron el sábado con el pregón y la inauguración de la exposición 'Un segredo por descubrir', añadidos este año para aportar novedades. La jornada principal del domingo incluyó el ritual de la llegada de los siete pendones y cruces de las parroquias participantes, que saludaron a las delegaciones en el puente sobre el río Grande. Posteriormente, en la capilla, se realizó la inclinación de los pendones y cruces en señal de obediencia ante el pendón principal, culminando con el ondeado de este último, acompañado por la música del cuarteto Illa Pancha. La mañana finalizó con la misa y una comida popular.
A media tarde tuvo lugar la esperada representación de la batalla, originalmente librada por los vecinos de varias parroquias y reforzada por los de Ove ante la amenaza de derrota. Los vecinos cedieron el protagonismo de la recreación a la compañía Queiman e Pousa, con la colaboración del aula de teatro de Ribadeo y del actor Luis Iglesia. A pesar del calor, cientos de asistentes presenciaron la puesta en escena.
La jornada continuó por la tarde con la música de la orquesta Dinastia y, al caer la noche, el concierto de Roi Casal puso el broche final a la celebración.




