La localidad de Mondoñedo se prepara para acoger la edición número cuarenta y siete de la Rapa das Bestas de Campo do Oso, que se celebrará el próximo domingo. La organización corre a cargo de la asociación cultural Rapa das Bestas Campo do Oso, con el apoyo del Concello, la Vicepresidencia de la Diputación y la Xunta de Galicia.
Alba Recalde, presidenta de la asociación y que afronta su segundo año al frente de la organización, destaca la importancia de este evento para el colectivo. "Para nosotros la rapa es parte de nuestra vida", afirma, subrayando que todos los miembros están vinculados al ganado y sienten la satisfacción de continuar con el legado de sus antepasados. "Nos da gusto ver cómo nuestros antepasados la hacían y que 47 años después podamos hacerla nosotros mismos".
En esta edición se presentarán novedades en el espacio donde se realiza el evento. Tras estrenar el curro el año pasado, este año presentará retoques como una nueva grada, recursos exteriores y una adaptación en forma de embudo para facilitar la entrada de los animales. El espectáculo comenzará alrededor de las doce del mediodía, después de que los jinetes reúnan el ganado desde las diez de la mañana.
La preparación de la Rapa das Bestas es un trabajo continuo que comienza tras finalizar la edición anterior. Recalde señala las "trabas impuestas por las instituciones" como una de las principales dificultades, ya que la solicitud de permisos puede complicar la labor organizativa.
La programación se mantiene sin grandes novedades respecto a años anteriores, aunque habrá "algún sorteo sorpresa". Destaca la presencia de una foodtruck que ofrecerá hamburguesas y otras recetas elaboradas con carne de potro, en colaboración con la Asociación de Criadores de Pura Raza Galega y la Diputación de Lugo. Además, la organización advertirá a los jinetes sobre la responsabilidad por los daños que puedan ocasionar ellos o sus monturas, buscando concienciar sobre el peligro y la importancia de actuar con cuidado, a pesar de contar con seguro.
Alba Recalde, con seis o siete años de experiencia participando en el evento, lidera la organización junto a otros tres jóvenes de entre 20 y 30 años. La presidenta reconoce que el grupo reducido busca evitar "malos entendidos ni malos rollos". Se estima que el evento se prolongará hasta las nueve de la noche, incluyendo por la tarde una comida popular seguida de un baile amenizado por D'Caché Music y Puzzle.




