Un hombre y tres mujeres, dos de ellas madre e hija, reconocieron los hechos y alcanzaron un acuerdo con la Fiscalía, que inicialmente solicitaba condenas de entre tres años y medio y cuatro años y medio de cárcel.
Según el escrito de acusación, una de las acusadas se dedicaba a la distribución de cocaína en Foz desde, como mínimo, principios de 2020. Los compradores contactaban telefónicamente y concertaban encuentros en distintos puntos de la localidad para realizar transacciones de pequeñas cantidades. En su domicilio se incautaron 8,6 gramos de cocaína con un valor de 720 euros en el mercado ilícito.
El principal acusado, también vecino de Foz, actuaba como proveedor para esta mujer y además vendía cocaína y otras sustancias a clientes propios. Tras su detención, se registraron su domicilio en Mañente y una vivienda compartida en Barreiros, donde se intervinieron más de 53 gramos de cocaína en distintas cantidades y purezas, con un valor total de más de 2.000 euros, que el acusado proyectaba destinar al tráfico.
Las otras dos acusadas, madre e hija, colaboraban con el hombre en la distribución de estupefacientes, atendiendo llamadas y desplazándose por Foz y Barreiros para efectuar las ventas. Las partes acordaron la suspensión de la pena para ellas.




